La nueva piel del equipo canarista es una conexión con el pasado para honrar un legado que contribuyó a la declaración de la Ciudad de los Adelantados como Patrimonio Universal de la Humanidad por parte de la Unesco.
Los elementos y formas de aquel mapa, plasmado en su día, en 1.588, por la pluma del ingeniero y arquitecto italiano, sobre un pergamino color sepia, tras haber utilizado el antiguo sistema de medición a soga para crear el primer dibujo urbanístico de La Laguna, aparecen reflejados en la vestimenta que lucirá el equipo aurinegro la próxima campaña.
El club canarista recurre de nuevo a sus colores, el amarillo y el negro, para recrear un plano con un inmenso valor histórico.
El trazado original, un modelo abierto e innovador, el de la primera ciudad no fortificada, que sería posteriormente aplicado a muchos enclaves coloniales allende los mares, como La Habana, Lima o Cartagena de Indias, ha permanecido intacto con el paso del tiempo y ha servido ahora de inspiración para el representativo tinerfeño en la élite del baloncesto español y europeo.